A- Hiroshima B- Miyajima C- Osaka
Desde Kanazawa cogimos un tren hasta Shin-Osaka y desde allí un Shinkansen (tren bala) hasta Hiroshima en la otra costa, en total tardamos 5 horas de viaje entre el cambio de tren y todo. Pero estuvimos entretenidos durante el viaje y Mario probó uno de esos kits de comida que venden por todas partes, un bento.
Hiroshima
Nos alojamos en un hotel para ejecutivos al lado de la estación de tren, a 1 minuto porque fue lo único que encontramos disponible. La noche la pagamos a 8300 Yens (64€) en el Hotel Viainn Hiroshima.
Hiroshima es una de esas ciudades que te da que pensar, y más después de estar toda una tarde en el museo Memorial de la Paz (50 Yens por persona, 0.4 euros).
En este museo se explica con todo detalle cuáles fueron las consecuencias de la bomba atómica que Estados Unidos lanzó en el 1945 durante la segunda guerra mundial y por qué los americanos decidieron lanzarla sobre la ciudad.
Este fue el único edificio que quedó en pie cerca del lugar donde cayó
Los efectos de la bomba atómica sobre la población fueron catastróficos, destruyó absolutamente todo lo que encontró en su paso a 1 km de diámetro de su centro (se quemó todo, generó unos 3000 ºC de calor), y a hasta 3.5 km llegaron sus efectos, los cuales fueron brutales. La ciudad quedó totalmente arrasada. Y la gente que estaba dentro de estos límites quedó tocada por la radiación.
Pero es increíble el ritmo de los japoneses, al día siguiente del estallido empezaron a reconstruir Hiroshima, a los 2 días ya tenían en funcionamiento el sistema eléctrico y el transporte.
Actualmente es una ciudad moderna, llena de vida y muy grande, nadie diría que fue totalmente destruida.
manchas de lluvia contaminada después de la explosión
La ciudad de Hiroshima hace muchos esfuerzos para intentar acabar con este tipo de armas, constantemente realizan conferencias y asambleas, incluso envían cartas de desaprobación a los países que hacen pruebas con estas bombas.
El museo estaba abarrotado de gente, apenas podíamos caminar, íbamos avanzando poco a poco, así que nos llevó algo más de tiempo de lo normal. Aun así es un lugar que hay que visitar, y ser conscientes de lo ocurrido.
El museo Memorial de la paz se encuentra dentro de una zona dedicada a las víctimas, llena de monumentos simbólicos. Cualquier japonés que pasa cerca de ellas muestra su respeto.
Aun nos dio tiempo de pasear por una pequeña parte de la ciudad, y como ya hemos dicho antes está llena de vida, también a causa de las vacaciones japonesas y porque era también el Flower Festival, hacían varios conciertos, actuaciones y había montadas paradas de feria y comida.
La mañana siguiente dejamos las mochilas en la consigna del hotel y cogimos el tren durante 20 minutos hasta Miyajima donde hay uno de los toris más grandes de Japón.
Como no, estaba todo repleto de gente y de colas, pero esto también hace que esté todo mucho más animado.
Miyajima es un pueblo en una isla a 10 minutos en ferri. La verdad tiene bastantes cosas para ver, hay varios templos muy bonitos y sobre todo a destacar la gran puerta roja, el tori.
Intentamos pasear por las abarrotadas calles, las cuales estaban llenas de puestos de comida y dulces entre otros, pero sobre todo puestos de ostras al vapor para llevar. Había muchos para elegir y de muchas maneras y en todos ellos había cola.
De vuelta a Hiroshima recogimos nuestro equipaje y subimos a otro Shinkansen, de vuelta a Osaka pero para quedarnos una noche.
Osaka
Esta vez nos tocó reservar en un hotel que no tenía la típica minihabitación de 12m, sino que era un miniapartamento unos metros más grande y con cocina, pero sin utensilios, en el Chisun Inn Umeda por 9500 Yens.
Llegamos a media tarde y aquí ya empezamos a notar más temperatura a comparación del resto de lugares, la cosa va mejorando, y más nos vale porque casi toda nuestra ropa es de verano.
Osaka es una de las ciudades más grandes de Japón, a diferencia de Nagoya estaba llena de gente, de hecho creemos que todo Japón se encuentra repartido entre Hiroshima, Osaka y Kyoto durante estos días (la golden week).
Seguramente hay muchos sitios que ver en Osaka, pero solo teníamos una tarde y una mañana y decidimos estar por la zona de Dotonbori, lleno de tiendas, bares y arcades.
Si en las zonas de los centros comerciales de Bangkok o Kuala Lumpur nos parecían increíbles esto era mucho más bestia. Nos sentíamos como dos miniaturas allí en medio, mares de gente por todos lados, edificios enormes, paneles gigantes luminosos... increíble.
típicas bolas rellenas de pulpo, takoyakis.
Pero aun y tener estas grandes avenidas se pueden encontrar calles pequeñas más tranquilas con algunos restaurantes.
Durante el día la zona sigue igual de llena, hay gente por todas partes. Pero lo quisimos comprobar y volvimos para despedirnos de Osaka y comer ramen (sopa de fideos con carne) antes de coger otro tren hasta Kyoto, a 15 minutos con el tren bala, es como coger el metro.
Vamos a pasar 6 noches en Kyoto, pero no estaremos todos los días en la ciudad, aprovecharemos el pase de tren para hacer excursiones por los alrededores.
La misma noche en que llegamos tenemos una cita, hemos quedado para cenar con alguien que nos acompañó en nuestro viaje por Sulawesi en Indonesia y ¡nos hace mucha ilusión! pero ya os lo contaremos en el próximo post.