domingo, 4 de enero de 2015

Visita rápida a Marruecos, Fez

Esta vez os vamos a hablar de un viaje más bien corto, concretamente 4 días (del 23 de diciembre al 27 de diciembre).

Aprovechando las vacaciones de Navidad, las cuales se suelen pasar en familia y entre comilonas, nosotros decidimos escaparnos (un año más por estas fechas).

La verdad es que desde hacía poco más de un año le debía a Mario su regalo de los 30 años, y era el momento de disfrutarlo.

Compré los billetes de avión a Fez un mes antes de la salida del vuelo con Ryanair por 118€ por persona, saliendo el 23 a las 10 de la mañana pero volviendo el 27 a las 11 de la mañana, con lo cual ese era un día con el que no contábamos.

Marruecos

Hablan árabe y francés (entre otros). De los cuales no dominamos ni uno, aunque alguna cosa del francés podemos entender... Pero tienen gran habilidad para los idiomas, ya sea por cercanía o turismo, pero con la mayoría de marroquíes pudimos hablar en español, y no lo hacían nada mal.

Usan Dirham Marroquí (MAD), aproximadamente 10 Dirhams equivalen a 1 €uro.

Aunque supongo que todos ya lo sabéis, su religión es el Islam. Los centenares de mezquitas que hay en la ciudad lo reafirman.

Al ser tan pocos días no planificamos ningún recorrido especial, tan solo visitamos Fez, Meknès y Volubilis.

Queríamos visitar en un día la Suiza de Marruecos, Ifrane en las montañas del Atlas, aunque estaba a una distancia de menos de 70 km, desde Fez, era de difícil acceso y para los días que estábamos las combinaciones de transporte público no nos lo dejaban demasiado fácil, por lo tanto descartamos esta visita.

Vista nevada del pueblo de Ifrane, la Suiza de Marruecos

Ifrane - Foto de www.excursionesmarruecos.es

Aunque parezca extraño en Marruecos también nieva. Cerca de Ifrane tienen algunas pistas de esquí.

Fez

Al ser tan solo 4 días y 4 noches decidimos no perder tiempo y reservar el hotel con antelación antes de llegar a Fez. Reservamos en un Riad (casa típica de Marruecos con habitaciones alrededor a un "patio" central), Les Idrissides. Cuatro noches con desayuno incluido por 1232.5 Dirhams, unos 30€ la noche los dos.

El Riad no estaba mal, pero podría haber estado mejor; el pan del desayuno era recalentado y hacía más frío dentro de la habitación que fuera de ella. Pero el sitio era limpio y las personas que lo llevan son muy majas.

Además se encuentra situado a menos de 10 minutos de la puerta azul, la Bab Boujloud.

Puerta azul Bab Boujloud, entrada a la medina de Fez

Destinamos tres días a visitar a fondo Fez, más concretamente a conocer a fondo la medina.

Callejón cubierto del zoco de Fez con tiendas de babuchas

Para llegar a la medina desde el aeropuerto de Fez hay dos opciones; taxi o autobús.

Como no queríamos perder demasiado el tiempo decidimos tomar un taxi, pero la sorpresa fue ver que tenía precio fijo, 200 Dirhams, hasta el centro de la ciudad, que queda a unos kilómetros de la medina.

El precio nos pareció un poco caro, mientras discutíamos qué hacer se nos acercó una pareja que había viajado en nuestro mismo vuelo y nos preguntaron si queríamos compartir taxi. Aceptamos y acordamos con un taxista que en vez de dejarnos en el centro nos dejara en la medina por el mismo precio. No se negó así que subimos con él.. pero el conductor se hizo el tonto y nos acabó dejando en el centro haciendo ver que no entendía nada.

Allí mismo en 5 minutos encontramos otro taxi (grande taxi de los de color blanco) que aceptó llevarnos a la puerta "Bab Boujloud" de la medina por 20 Dirhams los 4.

Vista aérea de los tejados de la medina de Fez con antenas parabólicas
Panorámica de la medina de Fez desde una azotea

Una vez en la medina nos despedimos de nuestros compañeros de taxi y fuimos hacia el Riad a dejar nuestra mochila.

Callejón estrecho de la medina de Fez

Así empezamos a conocer la medina, una de las medinas más grandes de Marruecos, con sus miles de calles súper estrechas que conforman un laberinto.

En nuestro primer paseo sin darnos cuenta hicimos una vuelta circular de una hora y acabamos donde empezamos.

Cerca de la Bab Boujloud es donde se concentran la mayoría de restaurantes y bares turísticos, que no por eso son malos. De hecho estuvimos varias veces. La comida de Fez no está nada mal, pero el cous-cous es de lo más soso que comimos. Solo sentarte en un restaurante te sirven una pequeña tapa para que la espera a la comida no se haga larga.

Tapa de legumbres servida en un restaurante de Fez

Tapa de legumbres

Puesto de dulces de miel en la medina de Fez

Dulces de miel

Pero la verdad es que cuanto más difícil de llegar al restaurante, y cuanto más extraño parecía el camino para llegar a él más buena era la comida. Más o menos de media gastamos unos 10€ por comida los dos, si comíamos en un restaurante.

Entrada de la Medersa Attarine en Fez

En estos tres días visitamos la Medersa Attarine, se encuentra cerca de la puerta azul. La entrada cuesta 10 Dirhams por persona.

Fue una escuela de la religión coránica hasta principios del siglo XX.

Todas las paredes se encuentran cubiertas de mosaicos muy bonitos y al parecer de algunas frases del Corán. Se trata de una de las Medersas de Fez mejor conservada y cuidada.

Patio de mosaicos de la Medersa Attarine

En la parte superior se encuentran las habitaciones de los estudiantes pero no se puede acceder a ellas.

Techo de madera tallada de la Medersa Attarine

Nuestra siguiente visita sería a la curtiduría Chouara. En el centro de la medina, a unos 20 minutos a pie de nuestro Riad.

Viajero contemplando la curtiduría Chouara desde una terraza

Es un panorama excepcional. Para acceder a una de las terrazas que da a la curtiduría hay que hacerlo mediante una de las tiendas que la rodea. Te permiten entrar y observar las vistas sin nada a cambio. (Bueno depende de dónde pedirán alguna propina...)

Aquí es donde tiñen las pieles donde después de secarlas harán chaquetas, bolsos, zapatos...

Vista aérea de las tinas de colores de la curtiduría Chouara

Para nosotros fue algo muy curioso de ver, y aunque huele un poco mal, nos quedamos un buen rato observando cómo trabajaban y cómo hacían pasar aquellas pieles por varios chapuzones de color, y cómo colgaban algunas otras al sol para que se secaran.

Quisimos visitar el barrio andaluz, y de camino nos encontramos con el Museo de Arte y Artesanía de Marruecos. La verdad es que no teníamos intención de entrar, pero como teníamos frío nos pareció un lugar cálido donde pasar un rato por 10 Dirhams cada uno.

No nos pareció demasiado interesante, ya que la mayoría de piezas que mostraban eran de este mismo siglo, salvo un par o tres que tenía 100 años más. Pero el edificio es muy bonito y sobre todo las vistas que hay en la azotea.

Balcones de madera tallada del Museo de Arte y Artesanía de Marruecos

Sin saber cómo después de andar un buen rato encontramos el barrio andaluz, caracterizado por la gran mezquita blanca que tiene en lo alto de unas escaleras. Pero como todas ellas no se pueden visitar así que la admiramos desde fuera sin más.

También pasamos por delante de la mezquita Al Karouine, parecía que era más grande que la anterior.

Entrada de una mezquita en el barrio andaluz de Fez
Posando frente a un mosaico en Fez
Patio interior de la mezquita Al Karouine

Al Karouine

Lo que más nos sorprendió de la medina de Fez era lo enorme que era, teníamos la sensación de haber andado durante horas y seguro que podríamos haber andado el doble sin repetir ninguna calle ni salir de ella. En ella se puede encontrar cualquier cosa, es como un supermercado gigante... Desde especias, pollos recién matados, frutos secos, zapatos, ropa... una infinidad de cosas, no acabaría nunca la lista.

Especias y legumbres a granel en el zoco de Fez

Tuvimos tiempo de visitar otra escuela, la Medersa Bou Inania, que en comparación con la que hemos explicado anteriormente no estaba tan bien conservada, pero era más grande y tenía más ornamentos de madera. La entrada cuesta 10 Dirhams.

Entrada de la Medersa Bou Inania en Fez
Cornisa de madera tallada de la Medersa Bou Inania

Una de las tardes desde la puerta de la medina Bab Boujloud hicimos una pequeña excursión de un par de horas hasta el mirador de la Necrópolis, donde se ven las tumbas merínidas y al otro lado Borj Nord (el castillo del norte). Y donde se puede contemplar la gran medina y los campanarios de las mezquitas que hay en su interior. Coincidió que el sol ya estaba cayendo con lo que contemplamos una bonita puesta de sol.

Puesta de sol sobre la medina de Fez desde la Necrópolis
Viajeros contemplando la Necrópolis Merínida al atardecer
Ruinas de una tumba en la Necrópolis Merínida de Fez

¡Nos queda contaros nuestra visita a Meknès y Volubilis, un día muy bien aprovechado!