lunes, 31 de octubre de 2016

De Kota Kinabalu hasta Pulau Kapas

Kota Kinabalu

El trayecto en bus hasta Kota Kinabalu fue de 9 horas exactamente, por lo que a las 5:30 de la mañana llegamos al destino.

El billete nos costó 75 MYR por persona con la compañía "Manis Express" y lo reservamos por teléfono el día antes.


Esperando en la estación de autobuses Manis Express antes de salir hacia Kota Kinabalu


Nos esperábamos un bus nocturno de esos que tiene los asientos anchos, de filas de 3, pero no fue así, vimos que la compañía que ofrecía estos asientos era "Manis Line". ¡Escogimos mal!

Nos alojamos durante 3 noches en el "Hotel five 2", un pequeño hotel, bastante nuevo, donde el personal fue increíblemente amable, pagamos 190 MYR por las tres noches.


Barcos de pesca tradicionales amarrados en la bahía de Kota Kinabalu con colinas verdes al fondo

Cartel con el mapa de localización del centro de Kota Kinabalu


Kota Kinabalu se encuentra en la provincia de Sabah, es una ciudad costera de pescadores, pequeña y ordenada. Tiene un mercado nocturno, donde te puedes pasar un buen rato recorriendo todos sus pasillos y según dicen es el lugar donde puedes comer marisco a muy buen precio, unos 60 MYR el kilo de langosta (aunque después de comparar nos quedamos con el pescado y marisco de Kuching).

Y para que no falte también tiene una zona de bares situada en el paseo marítimo, con pinta de tener mucha vida nocturna.


Puesto de marisco en el mercado nocturno de Kota Kinabalu con gambas y pescado fresco

Langosta fresca junto a bandejas de pescado en el mercado nocturno de Kota Kinabalu

Pasillo del mercado nocturno de Kota Kinabalu con puestos de fruta y verdura iluminados

Vendedor rallando coco fresco en un puesto callejero de Kota Kinabalu

Después de tantos días en Borneo, aquí nos decidimos a probar el durián, como tiene un olor muy fuerte no nos atrevimos a comerlo natural así que lo pedimos frito (lo venden de todas las maneras posibles), sucedió lo que ya nos esperábamos... ¡no nos gustó nada! Pero para gustos colores.

Puesto de durián apilado con el precio por kilo en un mercado callejero de Kota Kinabalu

Durián frito servido en un plato en un restaurante de Kota Kinabalu

Durante nuestra estancia en Kota Kinabalu teníamos la intención de gastar un día visitando la isla "Manukan", que forma parte del Abdul Rahman National Park (un conjunto de 5 islas), a la cual se llega con un ferry desde la ciudad. Pero el tiempo no nos acompañó para nada y estuvo lloviendo (o amenazando con llover) casi todos los días. Por lo que tuvimos que utilizar nuestro plan "B": una sesión de cine por 8 MYR en uno de los centros comerciales.

Aun y con la intención de lluvia, el segundo día nos atrevimos a alquilar un coche y conducir hasta el monte Kinabalu.

Íbamos a ir en autobús, pero en el hotel nos aconsejaron alquilar un coche, ya que el autobús público hasta el monte Kinabalu cuesta 30 MYR por persona y trayecto y el coche 130 MYR, así que nos decantamos por el coche. La verdad es que fue una muy buena idea, ya que nos daba más libertad y autonomía y las carreteras en Malasia, por lo general están muy bien.

Sendero entre la selva tropical del Parque de Kinabalu

Primer plano de un brote de helecho enroscado en el Parque de Kinabalu

El monte Kinabalu, a 4095 msnm de altura, es conocido por su trekking de dos días y una noche; teníamos ganas de realizarlo pero según leímos y hablamos con gente, requería cierta buena forma física y resistencia, de la cual no disponemos (demasiadas horas durante el año sentados en una mesa...), por lo que dejamos este punto pendiente para la próxima vez que volvamos.

Aquí os dejamos un relato de uno de los blogs que seguimos en su hazaña de llegar hasta arriba de todo del monte: Siempre hacia el oeste - El techo de borneo.


Ladera montañosa cubierta de niebla y vegetación en el Parque de Kinabalu

Mario posando en la entrada de Pondok Timpohon, inicio del sendero al monte Kinabalu

Lo que sí que hicimos fueron miniexcursiones, el monte consta de muchas rutas cortas que se pueden realizar fácilmente, aunque ese día la lluvia no nos lo dejó fácil.

Una nota para los que queráis ir allí, abrigaros mínimamente ya que la temperatura aquí no tiene nada que ver con la de Kota Kinabalu y menos un día de lluvia.


Panel con el mapa de senderos y distancias hasta la cima del monte Kinabalu


El último día en la ciudad coincidió que era domingo, y nos dio la oportunidad de visitar el mercado de los domingos que se sitúa a lo largo de Gaya Street, una de las calles principales.


Desfile con máscaras de león chino durante el mercado dominical de Gaya Street en Kota Kinabalu

Se puede encontrar desde comida, ropa, souvenirs e incluso animales. El mejor momento es a primera hora, ya que el sol no pica tanto y hay menos gente.

Puestos con toldos azules en el mercado dominical de Gaya Street en Kota Kinabalu

Esta sería nuestra última actividad en Borneo, ya que a las 17:00 teníamos un vuelo de vuelta a Kuala Lumpur (289 MYR los dos con Malaysia Airlines) y a las 23:00 un bus nocturno para dirigirnos a la isla de Kapas.

No queríamos perder más tiempo, así que lo más práctico era viajar de noche.

Pulau Kapas

Para llegar a la isla de Kapas teníamos que dirigirnos a Kuala Terengganu y de allí llegar hasta el embarcadero de Malang.

Una vez aterrizamos en Kuala Lumpur tomamos el KL transit (metro del aeropuerto) hasta la terminal de autobuses "TBL" (68 MYR los dos). El autobús nocturno que reservamos era de la compañía "Transnational" de filas de 3 asientos (muy anchos), por 40 MYR por persona, hasta la ciudad de Kuala Terengganu, donde llegamos sobre las 5 de la mañana y con 2 turistas más que conocimos en la estación tomamos un taxi para ir a Malang (era año nuevo musulmán por lo que no circulaban los autobuses locales, el cual hubiera costado 3 MYR). El taxi costó 30 MYR en total por un trayecto de unos 20 minutos.


Playa de arena blanca y aguas turquesas rodeada de palmeras en Pulau Kapas

En cuanto llegamos al embarcadero compramos los billetes de ida y vuelta del ferry (40 MYR por persona) y sobre las 10 de la mañana llegamos a la isla de Kapas. Antes de nada, nos tocaba buscar alojamiento, en la isla no hay demasiado alojamiento por lo que aconsejamos reservar por adelantado.

Escalones de piedra bajando a una cala rocosa junto al mar en Pulau Kapas

La primera noche la pasamos en unos bungalows sencillos "Omback", que no son del todo limpios, por 100 MYR la noche, pero para las dos últimas noches nos dimos un pequeño lujo, y nos alojamos en el "Kapas Turtle Valley" por 190 MYR la noche con desayuno, se encuentra en una cala privada, alejada del resto de alojamientos.


Columpio de cuerda en la playa de Pulau Kapas al atardecer

En esta isla, sobre todo lo que hay es tranquilidad y snorkel, tampoco hay mucho más que hacer pero con eso nos sobraba, era lo que estábamos buscando.

También se pueden realizar pequeñas caminatas siguiendo la costa, la que más nos gustó sale desde el mismo Kapas Turtle Valley (recomendado llevar calzado adecuado), atravesamos buena parte del bosque, alrededor de unas 2 horas, hasta llegar a una pequeña cala de rocas, no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar allí...

Observando la fauna en el tronco de un árbol durante la caminata por la selva de Pulau Kapas

Al llegar a la pequeña cala, para nosotros solos, nos adentramos con las gafas de snorkel unos cuantos metros hacia adentro y nos sorprendió el inmenso bosque de coral que encontramos. Increíble, no nos esperábamos para nada ver todo eso allí. Lo que parecía una playa de rocas y nada más nos dejó con la boca abierta.

Pequeña cala de rocas con un tronco caído junto al mar en Pulau Kapas

Fue nuestra manera de despedirnos de Borneo, ya que a la mañana siguiente ya poníamos rumbo a Kuala Lumpur, para pasar las últimas dos noches de nuestras vacaciones.

Kuala Lumpur

De buena mañana deshicimos el camino hasta Kuala Terengganu y tomamos otro autobús de vuelta a Kuala Lumpur, esta vez tardó bastante más que la ida.

No teníamos ningún interés especial en pasar tiempo en la ciudad de Kuala Lumpur, ya que ya habíamos estado 2 veces anteriormente, pero esta ocasión iba a ser bien especial ya que íbamos a pasar un par de días con nuestros amigos de Nueva Zelanda, Gabby y Ricky.


Calle del mercado callejero de Kuala Lumpur con puestos de fruta y estructura futurista

Vistas de los tejados de Kuala Lumpur con las Torres Petronas al fondo


Los últimos días pasaron volando y ya solo nos quedaba volver hacia casa.


En conclusión, en cuanto a la isla de Borneo nos gustó mucho la ciudad de Kuching y sus alrededores, sobre todo por la naturaleza que lo rodea, y cómo no destacar el submarinismo en "SIPADAN", ¡fue magnífico! Pensamos que si volvemos otra vez, una buena idea sería realizar una ruta en coche alrededor de la isla. Pero tal vez, si lo que se busca son playas y visitar ciudades tal vez este no sea el mejor sitio.

Racimo de plátanos colgado en un puesto de mercado en Malasia