martes, 8 de agosto de 2017

Camping en Eslovaquia, High Tatras

Un poco de información sobre Eslovaquia

Eslovaquia, tal y como la conocemos ahora, tan solo tiene 24 años, ya que hasta 1993, después del fin de la Segunda Guerra Mundial, formaba parte de Checoslovaquia junto a la República Checa.

Actualmente utilizan el euro, por lo que no tenemos problema con el cambio de moneda.

Hablan eslovaco y muy poco inglés.

Eslovaquia


La primera cosa que teníamos que hacer tras pasar la frontera de Hungría a Eslovaquia era encontrar una gasolinera para comprar la famosa "viñeta" de la autopista. Se trata de una pegatina que se coloca en el coche y los lectores de la autopista los leen, es obligatoria ya que no hay peajes.

Tuvimos alguna que otra complicación para encontrarla ya que en las gasolineras que parábamos no las tenían y era difícil comunicarse ya que no hablan casi nada de inglés. Finalmente topamos con una gasolinera "OMV" (de color azul y verde) y no se trataba de una pegatina sino que en una base de datos introducen el número de matrícula y te dan un resguardo, nos costó alrededor de 12€.


Pakmanská Masa

A primera hora de la tarde llegamos a la presa Pakmanská, la cual se encuentra rodeada de tres pueblecitos. 

Aquí no hay mucha cosa a hacer más que ir a pescar, hacer kayak o pasear alrededor del lago. Dado que ya era tarde optamos por la última opción.

Tiendas de campaña junto al lago de la presa Pakmanská, en Eslovaquia

Acampamos en la explanada que hay en la parte posterior del Hotel Priehrad por 7€. El campsite dispone de duchas y lavabos (que no limpian muy habitualmente...), lo gestionan desde el mismo hotel (el cual ha pasado épocas mejores). Pero el lugar de acampada tal y como demuestra la foto era encantador, dormir con vistas al lago y con poca gente a tu alrededor no tiene precio.


Muelle de madera con barcas en el lago de la presa Pakmanská al atardecer

En el pueblo hay unos 3 - 4 sitios donde se puede comer o cenar, pero acabamos cerca del campsite buscando algo de calor.

Spiš Castle

A la mañana siguiente desmontamos la tienda y nos pusimos en dirección a las montañas High Tatras, donde queríamos pasar un par o tres de noches. De camino paramos a visitar el castillo Spišský, situado en lo alto de una colina.

Vista del castillo de Spiš (Spišský hrad) sobre la colina, en Eslovaquia

Este castillo data del siglo XII y ocupa alrededor de 40.000 metros cuadrados, es muy popular en la zona, pero por suerte llegamos temprano, hacia las 9:30 y lo visitamos prácticamente solos (a las 11 estaba completamente lleno de gente). El precio de la entrada son 5€ y disponen de audioguías.

Vistas del valle y los campos desde las murallas del castillo de Spiš

Aún dispone de unas cámaras que se pueden visitar y donde han representado algunas escenas de la época. También te van explicando cómo se vivía entonces, un poco bárbaro y violento para nuestro gusto.

También se puede subir a la torre principal, a través de una escalera bastante estrecha que la va rodeando interiormente. Sin dudarlo subimos y no nos fijamos en el cartel de la entrada, por lo que cuando llegamos arriba del todo y salimos al exterior nos llevamos una desagradable sorpresa. 
¡Fuimos atacados por un ejército de hormigas voladoras!!!


Torre de piedra del castillo de Spiš en EslovaquiaCartel de aviso de hormigas voladoras en la torre del castillo de Spiš


Si siguen ahí os recomendamos que no subáis, nos quedamos con la sensación de que las teníamos por todo el cuerpo.

Levoča

Seguimos nuestro camino hacia las montañas pero antes paramos a visitar el pueblo de Levoča, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por su centro histórico y las murallas que lo rodean.

No hace falta disponer de mucho tiempo para visitarlo, se trata de un pueblo más bien pequeño y en menos de una hora te da tiempo de verlo todo.

Calle con fachadas de colores en el centro histórico de Levoča

Vista de los tejados y las murallas de Levoča, Patrimonio de la Humanidad

Aprovechamos para comer y descubrimos que Eslovaquia tiene un menú diario muy económico, por 2,50€ - 4€ entra una sopa del día (muy rica) y un segundo plato.

Štrbské Pleso - High Tatras

A primera hora de la tarde llegamos por fin al High Tatras, más concretamente al lago Štrbské. La idea era realizar una excursión a pie hasta el siguiente lago a través de la ruta hacia el Kriváň, en total 1:30 h ida y vuelta.

Mapa ilustrado de senderismo de los Altos Tatras (Vysoké Tatry)

Pero tuvimos la mala suerte de que justo al llegar empezó a llover mucho por lo que tuvimos que suspender el plan. Nos resguardamos en un café hasta que al cabo de casi dos horas la lluvia aflojó, ya no teníamos tiempo de hacer la excursión y llegar hasta el camping para montar la tienda con luz de día, por lo que hicimos un tranquilo paseo alrededor del lago. Muy transitado por cierto, pero muy bonito.

Orilla del lago Štrbské Pleso con el bosque de pinos reflejado en el agua

Lago Štrbské Pleso con barcas de remos y un refugio de montaña al fondo


Zelené pleso Kežmarské - High Tatras

Nos alojamos por dos noches en el camping Rijo Camping Stara Lesna por 15€ la noche, muy limpio y tranquilo, a solo unos minutos en coche del punto de partida a la excursión al Zelené pleso Kežmarské.

Lo curioso fue que justo donde habíamos puesto nuestra tienda, otra pareja se colocó bastante cerca. Resultó que era una pareja de holandeses y de los cuales nos parecía que los conocíamos... Finalmente nos dimos cuenta de que los conocíamos, ¡resulta que coincidimos con ellos en Rantepao, Indonesia! En la excursión en moto al funeral Toraja. ¡Menuda coincidencia después de casi 5 años!


Sendero de montaña con vistas al valle en los Altos Tatras

Bien pronto por la mañana iniciamos el recorrido por el High Tatras, un recorrido circular de unas 6 horas, donde llegas al lago "Zelené pleso Kežmarské".

Llegamos al pueblo Tatranská Lomnica, y desde allí tomamos el telesilla, por 19€ ir y volver por persona, hasta Lomnický štít donde empieza el camino (en realidad se puede empezar desde el pueblo, pero eso sería añadir 2-3 horas más a la caminata).  Una vez terminamos el recorrido nos dimos cuenta de que hubiera sido mejor opción no realizar el camino circular y hacer la subida con el telesilla y bajar a pie hasta el pueblo (siguiendo el camino con las marcas azules), pero de estas cosas te das cuenta cuando ya las has hecho.

Excursionista con los brazos abiertos en un sendero rocoso con vistas a un pequeño lago alpino de los Altos Tatras

Pino enano de montaña con picos nevados al fondo en los Altos Tatras


Seguimos la ruta roja que sube hasta la cima y de allí realizamos un descenso hasta el lago Zelené. Fue bastante tranquilo y suave, tardamos 2:45 h hasta llegar al lago, donde hay un pequeño restaurante que hace unas sopas muy ricas, tomamos la sopa de judías, algo cara, 5 euros. Aunque llevábamos nuestro picnic no nos pudimos resistir a la sopa...


Excursionista saltando de alegría junto al lago Zelené pleso Kežmarské

Vista panorámica del lago Zelené pleso Kežmarské con el refugio de montaña reflejado en el agua


Para la vuelta cambiamos la ruta por la ruta amarilla, la cual trata de realizar un descenso por piedras, durante una hora bastante molesto. Enlazamos con la ruta azul mediante un ascenso de 15 minutos, pero si creíamos que no había más subidas nos equivocamos.

Esta última parte se nos hizo un poco más pesada, no llevábamos suficiente agua para todo el recorrido, pero lo superamos sin problemas.

Poste de señalización con rutas de senderismo en el bosque de los Altos Tatras

Después de 7 horas desde el momento de partir finalmente llegamos de nuevo al telesilla. Nos sentíamos muy muy cansados pero a la vez muy realizados, y la verdad es que el paisaje es espectacular.

Parece mentira lo altos que nos encontrábamos.  Nos gustó mucho y ahora que ya sabemos lo que hay lo volveríamos a hacer.

Descenso por un sendero rocoso hacia Lomnický štít, con el observatorio al fondo

Esa noche dormimos bien planos y muy profundamente.



La próxima parada ya será en Polonia, por 3-4 días, queremos visitar Cracovia y el campo de concentración de Auschwitz. Y más adelante seguiremos con Eslovaquia.

¡Seguimos!