lunes, 30 de junio de 2025

En coche de Barcelona pasando por Huesca hasta Asturias con niños


El año pasado ya estuvimos en la zona de Asturias y la verdad que nos gustó tanto que hemos decidido repetir parte de la ruta, Adrià (7 años) y Ona (4 años) tienen muchas ganas de volver a algunos lugares que recuerdan del pasado verano.

Piscina municipal de Aínsa con vistas a las montañas del Pirineo


Salimos de Barcelona hacia el Pirineo aragonés, seguimos hasta Bilbao, cruzamos por Santander para tomar aire, y terminamos en Asturias, en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. La vuelta la hicimos parando en Aínsa, cerrando así el círculo por el Pirineo. 



Aquí va el resumen del viaje, parada a parada.

La ruta, día a día:

  • Día 1: Barcelona → Camping Ordesa
  • Día 2: Ordesa: excursión a pie alrededor del río
  • Día 3: Ordesa: subida al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido → salida hacia Bilbao
  • Día 4: Bilbao: Guggenheim y paseo por la ría 
  • Día 5: Camino hacia Asturias, parada en Santander, llegada a Asturias
  • Día 6: Asturias: Playa de Ballota y Senda de la Olla de San Vicente
  • Día 7: Asturias: Quesería El Cabriteru, granja con ovejas y degustación de quesos
  • Día 8: Asturias → salida a Aínsa: plaza medieval, piscina municipal 
  • Día 9: Aínsa: Excursión y baño en el río → Vuelta por la noche a Barcelona


Ordesa: pura naturaleza

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido está en el Sobrarbe, en pleno Pirineo de Huesca: fue declarado en 1918, uno de los primeros parques nacionales de España, y es puro desborde de naturaleza, con cañones tallados por el río Ara y picos que superan los 3.000 metros.

Acampamos un par de noches en el "Camping & Bungalows Ordesa" (por 77 euros). Es un camping con  piscina, así que fue el sitio perfecto para recuperarse después de caminar. El primer día lo dedicamos a una excursión a pie alrededor del río, tranquila, para ir entrando en calor. 

Montando la tienda de campaña en el Camping Ordesa

Cascada en el cañón del río Ara durante la ruta por Ordesa


Al día siguiente ya subimos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: para acceder hay que dejar el coche en Torla y coger un bus lanzadera, no se puede subir en coche propio. 

Vista del pueblo de Torla, punto de acceso al Parque Nacional de Ordesa

Una vez arriba hicimos el recorrido circular más corto que nos llevó un par de horas, entre cascadas y bosque, y paramos a comer en el restaurante del parque antes de bajar.


Pradera de Ordesa en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Cascada en el recorrido circular del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido


Bilbao

Bilbao es la ciudad más poblada del País Vasco, a orillas de la ría del Nervión, y ha pasado de ser una villa industrial a uno de los grandes destinos turísticos del norte gracias, en buena parte, al efecto Guggenheim. Y se come de maravilla: el Casco Viejo está lleno de bares de pinchos.

El primer día no empezó como esperábamos: a Ona le encontramos una garrapata en la nuca, probablemente del camping de Ordesa, así que la mañana se fue en buscar y acudir a un CAP para que se la quitaran bien. Ya resuelto el susto, aprovechamos el resto de la estancia para recorrer Bilbao entero a pie y visitar el museo Guggenheim. 
Nos hizo gracia un detalle: a lo largo de toda la ría, en prácticamente cada esquina, hay un parque infantil, así que los peques no pararon de jugar entre monumento y monumento.

Fachada del Museo Guggenheim de Bilbao Familia recorriendo el interior del Museo Guggenheim de Bilbao

Camino a Asturias, parada en Santander

Santander es la capital de Cantabria, una ciudad marítima y elegante con playas urbanas como El Sardinero, así que fue la parada perfecta para estirar las piernas.

De Bilbao a Asturias (a Onís) hay tirón de carretera, así que paramos a reposar en Santander antes de seguir hasta Asturias, tiene unas playas dignas de envidia.

Después de ir a un gran parque infantil, nos fuimos a la playa de El Sardinero dónde los niños aprovecharon para pegarse un chapuzón. Comimos cerca en un pequeño restaurante, Restaurante Rocamar.

Playa de El Sardinero en Santander


Asturias: vida rural en los Picos de Europa

Onís forma parte del Parque Nacional de los Picos de Europa, el primer parque nacional de España (declarado en 1918 como Montaña de Covadonga): un paraíso de montaña caliza, valles verdes y pueblos con mucha tradición rural y quesera.

Pasamos tres noches en Casa Pepina, en Onís, cerquita del Parque Nacional de los Picos de Europa. Desde allí hicimos varias escapadas: una a la Senda de la Olla de San Vicente, una ruta a pie preciosa por el entorno; y otra a la quesería artesanal El Cabriteru, donde nos hicieron una degustación de quesos de cabra acompañada de sidra. También hubo tiempo para el campo de verdad: visita a una granja con ovejas, donde los niños no soltaron al cordero en un buen rato, y una caminata hasta un tramo de río de agua clara y verde donde nos dimos un buen chapuzón.


Casa rural tradicional en Onís, Asturias 

Senda de la Olla de San Vicente


Poza de agua turquesa en la Senda de la Olla de San Vicente

Padre e hijo caminando por la Senda de la Olla de San Vicente

Playa de Ballota

Una tarde la dedicamos a la Playa de Ballota, con sus dos islotes característicos y el acceso a través de un camino entre helechos que baja hasta la arena. Comimos en el chiringuito Mamba Playa Ballota, con vistas al acantilado.


Camino entre helechos de acceso a la Playa de Ballota

La Playa de Ballota, en Llanes, es una de las postales de la Costa Oriental asturiana: unos 350 metros de arena entre acantilados, con sus dos islotes característicos vigilando la orilla.

Playa de Ballota con sus característicos islotes en Llanes

Vista de la Playa de Ballota y sus acantilados en Llanes


Queseria El Cabriteru

Nos gustó la experiencia de la Queseria, los niños pudieron ver a los animales que tenian allí y luego, con un poco de pan, probamos variedad de quesos. Todos muy buenos!

Aínsa: el broche final

Aínsa es una villa medieval del Sobrarbe, en Huesca, antigua capital del reino homónimo, encaramada en un cerro con un castillo del siglo XI justo donde se juntan los ríos Ara y Cinca. 

Para el regreso, paramos dos noches en Aínsa, en los Apartamentos 2 Ríos, un nombre que le va que ni pintado porque el pueblo se asoma justo a la confluencia del Cinca y el Ara. Es uno de los pueblos medievales mejor conservados del Pirineo aragonés: paseamos por su plaza porticada con el sol cayendo, y nos refrescamos en el río, con esa agua transparente y turquesa típica de la zona que hace que cueste horrores volver al coche.

Familia bañándose en las aguas turquesas del río Cinca en Aínsa

Plaza porticada medieval de Aínsa


Y así se cerró el círculo: desde Barcelona a Asturias y de vuelta al Pirineo Aragonés, con garrapata incluida, mucha piscina, quesos, sidra y ríos por el camino.


Este año tenemos una salida adicional en Agosto, que contaremos en breve :)


Por si os interesa os dejamos aquí otras rutas en coche que hemos realizado muy interesantes:

  • Roadtrip 1: Ruta en coche desde Hungría, atravesando Eslovaquia hasta Polonia.
  • Roadtrip 2: Ruta en coche en navidades desde Barcelona, pasando por Madrid, Trujillo, Cuenca, Caceres hasta Portugal, en Marvao, Evora, Óbidos y Lisboa