Sa Pa
La verdad que el título es engañoso porque el post no va principalmente de perro, pero hubo dos situaciones que por lástima, curiosidad y al ser algo impensable en nuestra sociedad nos ha hecho mucha gracia llamarle así.
Seguimos con el bus nocturno hacia Sa Pa, un autobús repleto de sillas estiradas para poder dormir plácidamente (si se consigue coger el sueño) hasta llegar al destino, en este caso durante 12 horas.
Salimos a las 7 de la tarde desde Hanoi y a las 7 de la mañana ya estábamos en Sa Pa.
Por si no lo recodáis, Sa Pa es un pueblo al norte del país muy cerca con la frontera con China, característico por las terrazas de arroz y por estar rodeado de poblados cada uno con sus tradiciones y lengua.
Pues bien lo primero que nos sorprendió al llegar era que hacía bastante fresquito (entre unos 15C a 20C) y todo estaba rodeado de niebla, pero no del todo molesta, le daba un toque místico al lugar... luego nos fijamos en las mujeres que querían vendernos souvenirs o cosas hechas a manos, todas iban vestidas similares.
Encontramos alojamiento en el Elysian por $13 la noche sin desayuno, un buen sitio, nuevo, limpio y con un balcón comunitario con vistas a las terrazas de arroz, aunque por culpa de la niebla no las veíamos demasiado bien...
Pasamos dos noches en Sa Pa, el primer día estuvimos recorriendo el pueblo y preguntando precios para alquilar una moto para la mañana siguiente, no mucha cosa... y como llegar a Hue, nuestro próximo destino en el centro del país.
Para llegar a Hue la única solución era volver a Hanoi en bus nocturno (porque no había manera de conseguir billetes de tren), pasar el día en Hanoi para esperar hasta las 7 de la tarde para coger otro bus nocturno de 13 horas hasta Hue.
En uno de nuestros paseos por el pueblo pasamos por el mercado, en una de las paradas de comida vimos algo en la carta que nos sorprendió mucho, era la primera vez que lo veíamos, el ¡"pan con perro"!
Nos decidimos por alquilar la moto en el hotel por $5 (creemos que era una de las motos de los trabajadores pero no nos importó demasiado) y nos pusimos en marcha hacia las cascadas "Silver Waterfall". Más que ver las cascadas queríamos poder ver el paisaje de las terrazas de arroz, pero a causa de la niebla no lo pudimos disfrutar demasiado... lo que sí notamos fue el frío! Ya no podíamos llevar más capas de ropa ya que casi toda nuestra ropa es de verano.
La visita a las cascadas fue curiosa, por el tiempo más bien parecía un escenario de una película de terror.
Desde aquí quisimos visitar uno de los poblados y fuimos al poblado de Ta Phin. Tardamos bastante en llegar ya que por el camino nos iban engañando diciendo que habíamos llegado al poblado y así visitábamos el suyo y tal vez comprábamos algo... pero finalmente llegamos a él, pagamos $1 los dos para poder entrar (en la mayoría de poblados hay que pagar entrada para visitarlo) y al fin pudimos ver como viven.
Aquí fue la segunda situación donde encontramos perro como plato del día, pero esta vez muy gráfico.. estaban asando a un perro entero como quien asa un cochinillo en medio de la calle.. El chef del momento nos aseguró que estaba delicioso. No lo comprobamos...
Esa misma tarde de vuelta en Sa Pa, fuimos a la estación de autobuses para reservar sitio en el bus nocturno del día siguiente hacia Hanoi, pagamos $15 cada uno por ir con la misma compañía de bus, lo mismo que pagamos en la agencia de Hanoi para llegar hasta aquí.
Para acabar el último día fuimos a pie al poblado de Cat Cat a 2km desde Sa Pa, fue una buena caminata pero por sorpresa nuestra el sol salió y pudimos ver todas las terrazas de arroz que rodean al poblado, merece mucho la pena llegar hasta aquí y poder gozar de estas vistas, algo que difícilmente se puede encontrar en otro país.
Pagamos $2 los dos por poder visitar el poblado. Este está lleno de tiendecitas por el camino principal con artesanía, supongo que se encuentra demasiado cerca de Sa Pa y hace que sus habitantes intenten sacar el máximo provecho del turismo.
A las 6 de la tarde como nos habían dicho en la estación de buses estábamos allí dispuestos a coger el bus de la misma compañía que nos había traído hasta allí, pero cual fue nuestra sorpresa cuando nos dimos cuenta que el tíquet que nos habían vendido era para otro bus de otra compañía.. al parecer de peor calidad.. nos fuimos a quejar en la oficina pues les habíamos dejado bien clarito que queríamos la misma compañía con la que llegamos y además el precio que pagamos era por esa no por la que nos querían colar que seguramente era inferior.
Se intentaron hacer una poco los tontos, diciendo que era el mismo bus y que el que queríamos estaba lleno pero nosotros sabíamos que no era cierto. Tras 30 min allí y al ver que no bajamos del burro decidieron ceder y nos cambiaron los tíquets... total que decidimos que el próximo bus lo compraríamos en la agencia de viajes y así nos aseguraríamos que nos daban los tíquets correctos.
Hue
Antes de llegar a Hue pasamos un día más en Hanoi, ya que llegamos a las 6 de la mañana. Lo primero que hicimos fue ir a la estación de tren y intentar coger el tren de primera hora..pero no hubo suerte...
Precios y horarios de tren desde Hanoi
Así que nos fuimos directos a la agencia Indochina Adventure Travel a comprar el billete de bus para esa misma noche a Hue ($16 por persona) y dejamos allí nuestras maletas mientras fuimos a pasear por la ciudad, no demasiado ya que el tiempo no nos acompañó y llovió un poco, por lo tanto pasamos mucho rato en uno de los bares de la ciudad con WiFi.
A las 7 de la tarde estábamos listos para coger el bus hacia Hue durante 13 horas para recorrer unos 700km... aunque este era de la misma compañía que los demás los asientos eran un poco más incómodos y no conseguimos descansar demasiado a lo largo del trayecto.
Tan solo pasamos un día en Hue, quisimos venir aquí simplemente porque hasta Hoi An eran 5 horas más y preferimos partir el recorrido y así poder visitar "La Ciudad Imperial" del siglo XVII ($4 la entrada cada uno).
Debió ser un lugar magnífico, o al menos eso demuestran los pocos edificios que quedan en pie, por culpa de la guerra contra los franceses y más tarde contra los americanos hay muchas partes destruidas que por el momento están intentando reconstruir.
Dormimos en el Hong Thien 2 por $12 (desayuno incluido) en una habitación pequeña pero con TV y aire acondicionado.. que falta hace! Cada vez que nos acercamos más al sur más calor hace.
La verdad es que no nos pareció que hubiese mucho más a hacer en la ciudad, pero fue aquí donde empezamos a descubrir lo buena que está la comida local, empezando por una especie de empanadillas con carne, pescado o vegetales... y con unas pancakes de arroz y pescado riquísimas.
Desde el mismo hotel contratamos el bus para el día siguiente hasta Hoi An por $4.5, la casera nos pedía $6 pero nosotros nos adelantamos y nos habíamos enterado de los precios "reales", eso sí, reales para turistas.
En este país hay que estar muy atento porque los precios están inflados una y otra vez desde el primer vendedor hasta el último de los intermediarios.
Hoi An
Después de las 5 horas en bus, alrededor de las 5 de la tarde llegamos a la pequeña Hoi An, en la costa del mar de la China Meridional.
El centro histórico de Hoi An fue declarado patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO y se nota. Es una ciudad limpia y acogedora, bastante turística... pero eso no le quita los encantos que tiene. Está compuesta de laberintos de pequeñas callecitas donde viven los Vietnamitas con sus calles principales en donde se encuentran todos los comercios, en su mayoría sastres para turistas.
Esta ciudad fue un centro muy importante de comercio entre japoneses, chinos, vietnamitas y holandeses.
puente japonés
La primera tarea como siempre al llegar a una ciudad fue buscar alojamiento a buen precio, esta vez nos costó un poco más porque todo estaba lleno, pero finalmente dimos con el "Lucky House" por $15 la noche sin desayuno. Fue el que mejor encontramos en relación calidad-precio.. pero superaba un poco nuestro presupuesto. La habitación es espaciosa con TV plana, nevera y aire acondicionado y todo super limpio.
El primer día lo dedicamos a ir a la playa, a 45 min a pie, unos 3km... Disfrutamos de un bonito día de relax, eso sí, protegidos por un parasol y estirados en una tumbona como unos señores.
Ese mismo día encontramos el que sería nuestro restaurante para los siguientes días el "Sun Shine" en la calle Tran Cao Van delante del café 43, llevado por Hoi, una muy buena mujer que nos trató como si fuéramos familia suya, se preocupaba por nosotros y nos sentíamos muy a gusto comiendo allí. De entre otras cosas probamos el Cao Lau (noodles con ternera), chicken rice (fácil, no?), Wonton frito (una especie de empanadillas de carne con salsa de tomate por encima), el Hot Pot de marisco y mermelada de chilli.. todo muy muy bueno.
Hot Pot
Para los siguientes 2 días estuvimos caminando por la ciudad visitando varios templos, pagodas y antiguas casas de estilo chino, japonés y vietnamita. Para algunas de ellas se necesita entrada así que compramos el pase para visitar 5 de estos lugares por $5.7 por persona.
Es curioso poder visitar algunas de estas casas, son muy grandes y puedes ver como vivían y como siguen viviendo en ellas y en los templos se puede contemplar esculturas de dragones chulísimos y lo que una vez fue un centro de reuniones.
Nuestra siguiente parada va a ser Ho Chi Minh, al sur de Vietnam, pero esta vez no lo haremos por vía terrestre sino que volaremos allí, queremos ahorrar tiempo y encontrarnos al 100% de energía porque mañana nos encontramos otra vez con Guim pero esta vez no viene solo... acompañado de Gemma, Claudia, David y Uri!!!! Estamos ansiosos por volverles a ver! :D

