El reencuentro
Bien prontito llegamos al aeropuerto de Ho Chi Minh tras un vuelo de poco más de 1 hora desde Hue ($35 cada uno con Vietjet).
Tengo que confesar que había nervios, hacía alrededor de un año y medio que no veíamos a nuestros amigos y teníamos muchas ganas.
Habíamos quedado delante de la oficina de Vietjet, en cuanto llegaran alrededor de las 10 de la mañana y entonces coger otro vuelo juntos hasta Phu Quoc (43€ por persona también con Vietjet).
La ruta iba a ser alrededor del sur del país, así que desde Phu Quoc iríamos subiendo hasta Ho Chi Minh donde ellos tenían su vuelo de vuelta en 10 días.
No esperamos más de 30 minutos a que llegaran, se nos hizo larga la espera, pero allí estaban!! Aunque no todos.. No estaban los 5.. sino solo 3 de ellos! David y Gemma estaban en Shanghái... tuvieron problemas para coger el enlace desde Zurich hasta Vietnam y la solución fue dar más vuelta, como no iban a llegar hasta la noche quedamos con ellos en la isla la mañana siguiente. ¡Aun y así fue un buen reencuentro! tras hablar 10 minutos era como si nunca nos hubiéramos ido, todo seguía igual.
Phu Quoc
A la 1 del mediodía cogíamos el siguiente vuelo hacia Phu Quoc, con 2 asientos vacíos a nuestro lado ;) y sin dejar de hablar, se nos pasó volando (nunca mejor dicho).
Entre todos nos trajeron un regalo que apreciamos mucho... Un paquete de jamón ibérico, uno de longaniza y otro de lomo! Una delicia para nosotros! Desde que nos fuimos que no habíamos vuelto a comer.
Una vez en la ciudad y tras conseguir transporte gratuito a ella (tan solo por mirar un hotel) encontramos dónde comer algo y Uri y Mario se marcharon a buscar hotel. La primera noche la pasamos en el Ha Noi Minh Tan ($8 por persona dos habitaciones familiares) cerca de la ciudad y el segundo un poco más alejados, situado en Long Beach, el La Mer Resort ($9 por persona dos habitaciones familiares).
No hicimos demasiado ese día, pasear por la playa y el pueblo y cenar en el mercado nocturno, Uri, Claudia y Guim estaban muy cansados tras el viaje desde Barcelona.
El siguiente día tras reencontrarnos todos con Gemma y David y pasar a la ronda de besos y abrazos fuimos directos a la playa "Long Beach" dónde no paramos de hablar mientras bebíamos algo bien fresquito y nos dábamos algún que otro bañito para olvidarnos del calor.
La playa de Long Beach no es especialmente bonita, simplemente esta bien, pero es la que teníamos más cercana al hotel, a 5 minutos a pie, y tampoco estaba demasiada llena.
Por la tarde volvimos al pueblo y al mercado nocturno, un mercado basado en paradas de comida, de marisco y pescados básicamente, muy concurrido.
Aquí se acaban los días de relax, porque a partir de ahora todo va a ser bastante más movido.
Con muchas ganas de encontrar una playa paradisiaca, el tercer día en la isla alquilamos 4 motos ($7 cada una en el hotel) y conducimos unos 20km hasta el sud de la isla, a Sao Beach... y sí, encontramos nuestra playa! Arena blanca y aguas turquesa supertranquila. ¡Un playa totalmente de postal!
Nos pasamos la mayor parte del día en Sao Beach hasta que el hambre nos hizo cambiar de lugar, nos habían hablado de un pueblecito de pescadores, Ham Ninh, no muy alejado de dónde estábamos y decidimos poner rumbo hacia allí.
A los 30 min ya habíamos llegado y sin buscar demasiado entramos en uno de los restaurantes con vistas al mar. La carta del restaurante tenía todo tipo de pescados y marisco. En particular Guim y David eligieron uno que les llamó mucho la atención, tiburón. Aunque lo hayan visto cientos de veces en chinos de Barcelona fue aquí dónde le hincarían el diente! Y aprovechando el momento todos nosotros lo probamos y estaba riquísimo! Un gran acierto por su parte.
El último día lo destinamos a hacer submarinismo! Lo contratamos en el Flipper Diving Club, $65 por persona por ir en barco hasta el norte de la isla y hacer 2 inmersiones y $25 por persona para los que hacían snorkel, ambos con la comida y transporte incluidos.
Y aunque solo habían pasado 2 semanas desde la última inmersión había muchas ganas, pero por poder compartirla con Guim, Gemma y David, especialmente con estos 2 últimos, este iba a ser su primer fun dive después de 6 o 7 meses de haber obtenido su título Open Water. Por otro lado Uri y Claudia nos acompañarían en el barco pero para hacer snorkel en busca de peces y coral.
El día fue estupendo, ni una nube y 0 viento, pero no podemos decir lo mismo de la visibilidad bajo el agua, bastante mala... tal vez unos 5 metros... pero de todas maneras lo disfrutamos.
Se nos había acabado el tiempo en Phu Quoc y al día siguiente iríamos de vuelta al continente con un ferri de 2.5 horas por $14 por persona y un bus de 3 horas hasta Can Tho, en el Delta del Mekong.
Can Tho, Delta del Mekong
A las 8 de la mañana cogíamos el ferri y a las 12 del mediodía el bus hacia Can Tho. Una vez en Can Tho como Mario había mirado un hotel que parecía correcto por internet nos fuimos directos a él, el "Anhduong Hotel", lo miramos bien y decidimos quedarnos 2 noches, eran 2 habitaciones muy grandes y limpias, con Tv por cable, nevera y aire acondicionado (que falta hacía), por $21 la triple y $24 la cuadruple. Estaba a unos 25min del centro pero como hacía un calor insoportable y éramos 7 y la capacidad de los taxis es de 7 personas no nos cortamos demasiado a cogerlos varias veces por unos $2 el trayecto.
Can Tho no es una ciudad demasiado bonita, pero es conocida por sus mercados flotantes a lo largo del río Mekong que lo atraviesa, una visita muy recomendable, aunque aconsejamos hacer el recorrido corto de 3 horas.
Nos decidimos por el de 5-6 horas, no estuvo mal, pero lo que más nos gustó fue el primer mercado dónde hay mucha más actividad que en el siguiente y puedes ver cómo los locales compran las frutas y las verduras en el río desde sus barcas, e incluso comprar bebidas de una barca-bar.
Cada parada/barco cuelga de un palo el producto que ofrece, de esta manera se puede ver desde lejos. Lo que más vimos fue calabazas, sandías, piñas y plátanos.
Nuestra excursión empezó a las 5.30 de la mañana y se basó en visitar este primer mercado, después visitar una familia que hace la pasta de los noodles, ver un segundo mercado y pasear por unos campos de arroz. Algunos de los trayectos con la barca se nos hicieron un poco largos.
Este tour se lo contratamos a una chica que nos encontramos en el pueblo paseando el primer día, fue la que mejor se explicó y la que más entusiasmo le puso, pagamos $10 por persona y tuvimos 2 barcas pequeñas para nosotros conducidos por dos mujeres.
A las 12 ya habíamos acabado el tour y tras darnos una ducha y ir al centro de la ciudad fuimos a comer algo, en esta ocasión, Guim y David no fallaron en pedir algo especial.. esta vez fue rata en satay! A los demás nos dio un poco de repelús pero ellos nos aseguraron que estaba muy buena. Después de la comilona nos dimos un masaje, cenar y a dormir pronto que se nos cerraban los ojos.
A la mañana siguiente después del desayuno el minibús de la compañía Phuong Trang nos vino a buscar al hotel para llevarnos hasta la estación de buses y allí coger el bus hacia My Tho, por $6 dólares cada uno.
My Tho, Delta del Mekong
Esta era más bien una parada técnica antes de llegar a Ho Chi Minh, no esperábamos demasiado del pueblo pero nos sorprendió mucho a todos.
Al llegar y encontrar alojamiento en el Minh Quan ($70 dos dobles y una triple) tras ver que no había mucha competencia hotelera, se nos presentó un vietnamita que nos quería vender un tour, pero en vez de soltarnos la charla nos dio una libreta con comentarios de la gente que se había decidido a contratarle, tan solo leímos las que estaban en castellano y catalán y nos convencieron, total no sabíamos qué hacer exactamente y además eran las 4 de la tarde. La verdad es que la acertamos.
En total fueron unas 3 horas, nos llevó en barca a 2 de las islas que hay enfrente de la ciudad en el Mekong. En la primera navegamos entre cañas de bambú y palmeras sumergidas en canales estrechos, donde veíamos la vida cotidiana de la gente que vive a los lados del río.
Seguimos hasta llegar a una fábrica de caramelos de coco (muy ricos) y de allí nos dirigimos a la siguiente islita.
Allí cogimos unas bicicletas y fuimos hasta unos campos de arroz, pero estos eran diferentes, estaban llenos de vietnamitas con cometas. Cometas que parecían estar a cientos de metros de nosotros.
De camino de vuelta en la barca como ya era oscuro nos acercamos a unos árboles que estaban repletos de luciérnagas, nunca habíamos visto ninguna y era muy curioso para nosotros.
El siguiente día antes de coger el autobús hacia Ho Chi Minh fuimos a ver el templo de Vinh Trang donde hay un par de estatuas gigantes de Buda, lo malo fue el calor que hacía durante el camino... era insoportable.
A las 12 cogíamos un bus local (por $2 cada uno) para ir a la última parada que haríamos con nuestros amigos... a Ho Chi Minh.


