martes, 16 de febrero de 2016

De vuelta a Delhi

Taxímetro de un auto rickshaw en una calle de Jaipur, India

Jaipur

Seguimos en Jaipur, y hoy toca separarnos. Mario y yo nos quedaremos un día más, pero Daria y Claudia, al mediodía se irán con Sachin hacia Agra, harán una visita relámpago al Taj Mahal, un templo maravilloso, el cual ya visitamos la primera vez que estuvimos en India y sin duda es espectacular.

Observatorio Jantar Mantar de Jaipur

El segundo día en la ciudad, fue algo más tranquilo que el anterior, estuvimos paseando por la ciudad hasta el momento de separarnos. Pero antes nos daríamos un buen festín en un McDonalds!!!

Auto rickshaws de color verde aparcados en una calle de Jaipur

Encantador de serpientes con cobras junto a motocicletas en una calle de Jaipur

Después de comer y de despedirnos, Mario y yo nos fuimos a tomar un lassi, el mejor lassi de Jaipur, Lassiwala, según habíamos leído en la guía. La verdad es que estaba riquísimo! Hasta repetimos.

Fachada de la tienda Lassiwala, famosa por sus lassis en Jaipur
Lassiwala

Paseando desde el lugar de los lassis llegamos al Central Park. Si si "Central Park" no me he equivocado de nombre, no sabemos quién copió el nombre a quién, pero consigue el mismo efecto que el parque de Nueva York, y es que al adentrarnos nos olvidamos de que estábamos en una gran ciudad. Los pitidos continuos de los coches se desvanecieron.

Zona verde del Central Park de Jaipur con gente paseando
Central park

Es un pequeño pulmón para tanta contaminación, andamos 2 km volteando el parque y al final tomamos un rickshaw por 50 rupias para volver al centro de la ciudad.

Rickshaw aparcado junto a un comercio en una calle de Jaipur

No paramos ni un momento, y durante lo que nos quedó de día nos adentramos y nos perdimos por las calles y bazares del centro, observando toda la actividad comercial que no descansa ni un momento.

Tienda de saris de colores con clientes sentados en un bazar de Jaipur

Al parecer, por la tarde es cuando se llenan las tiendas de saris. Los despliegan al aire y los dejan caer al suelo para mostrar el peso y calidad de las prendas.

Fachada de tiendas con carteles en hindi en el centro de Jaipur

Estuvimos andando hasta que el cansancio hizo que nuestro paso fuera cada vez más lento, pero quisimos aguantar, ya que volver al hotel significaba que nuestras vacaciones estaban a punto de terminar.

Barbería callejera tradicional en las calles de Jaipur

A las seis de la mañana del día siguiente teníamos reservado dos asientos en el tren express hacia Delhi (lo reservamos en Udaipur por 560 rupias por persona), donde íbamos a pasar el último día en la India antes de tomar nuestro vuelo de vuelta.

Delhi

Por 80 rupias a las 5:30 a.m. un rickshaw nos llevó hasta la estación de tren de Jaipur, y sobre las 10:30 a.m., sin retraso, llegamos a Delhi, a la estación de Sarai Rohilla.

Pasajeros subiendo al tren en el andén de la estación de Jaipur
Tren express de Jaipur a Delhi parado en las vías

La ciudad caótica, que tan poco nos gusta, pero que a la fuerza tenemos que pasar un día más.

Lo bueno es que hoy nos volvíamos a encontrar de nuevo con el resto del equipo, pero no sería hasta el mediodía, así que tan solo llegar nos dirigimos hacia la estación de New Delhi Airport (en un rickshaw por 100 rupias) ya que queríamos dejar en una taquillas las mochilas mientras aprovechábamos la mañana y visitamos el templo de Akshardam.

Dejamos las dos mochilas por 150 rupias, y desde la estación de New Delhi airport, hicimos una parada con la línea amarilla y 6 paradas más con la línea azul (15 rupias).

Plano de las líneas del metro de Delhi

Esta vez en el metro encontramos mucha menos gente que la vez anterior, tal vez sería porque era bien pronto por la mañana, ya que en el viaje de vuelta fuimos algo más apretujados.

Cartel que prohíbe escupir en el metro de Delhi
Turistas con mochilas haciendo cola para entrar al templo de Akshardham

El templo de Akshardham fue terminado en el 2000, es muy nuevo pero no le quita encanto, es gratis pero no permiten entrar absolutamente nada al recinto más que la ropa que lleves puesta. Hay un riguroso control para ello y te obligan a dejarlo todo (móviles, mochilas, cámaras..) en unas taquillas, con lo que hace que estés un buen rato haciendo cola.

Está todo hecho de mármol, y tiene muchísimas figuras de elefantes y representaciones de la vida cotidiana. No nos lo esperábamos y salimos muy contentos del templo, nos gustó mucho.

Para que os hagáis una idea el recinto es así:

Vista aérea del templo de Akshardham en Delhi
Akshardham - Imagen de www.airpano.com

Aunque nosotros lo vimos así, debido a la contaminación:

Vista del templo de Akshardham entre la contaminación de Delhi
Vistas de Akshardham

Hicimos el camino de vuelta hacia la estación de Delhi New airport, donde a las 2 pm habíamos quedado con Claudia y Daria, para terminar el último día de viaje. Nos recogieron con el coche con Sachin, y gastamos el resto de la tarde andando por el mercado Janpath, bastante turístico y tampoco encontramos nada que nos convenciera para llevarnos de recuerdo (suerte que ya hicimos algunas compras en Udaipur).

Ya era tarde y llegó el momento de despedirnos, y despedirnos también de Sachin nuestro conductor, nos acercó hasta el Hotel Aura, cerca del aeropuerto (caro y cutre). Le dimos 1500 rupias de propinas, se había portado bien con nosotros y sabíamos que de lo que pagamos en un principio él se llevaba bien poco ya que lo contratamos mediante agencia.

Grupo de amigos despidiéndose de noche junto al coche en Delhi

Claudia y Daria, aún les quedaban unos cuantos días por delante que aprovecharían para ir al centro de la India y visitar a las niñas apadrinadas por la familia de Claudia.

Para nosotros ya no quedaban más días y tocaba el momento de pensar en volver a la rutina... pero ya estábamos ansiosos por organizar un nuevo viaje!! :)

Ala de un avión sobre las nubes durante el vuelo de vuelta

En conclusión, nos marchamos muy contentos de haber visitado el Rajastán y Varanasi, está lleno de cultura, templos y fuertes.

Pero a diferencia de nuestro anterior viaje a la India encontramos a faltar viajar en tren, le da un encanto especial y te da tiempo para disfrutar del país, aunque sea viéndolo a través de una ventana. Esta vez teníamos el tiempo justo, la próxima vez esperamos ir más relajados.