sábado, 29 de diciembre de 2012

Indonesia - Bali, Ubud y inicio de Sulawesi

Este es el punto de inicio de la ruta por el sudeste asiático.

Íbamos a cambiar Nueva Zelanda por Indonesia.

Nueva Zelanda un país muy muy limpio, ordenado y caro por todo lo contrario.

Aquí nos encontramos con Guim, con muchas ganas tras de 14 meses sin verle! El 22 de Diciembre nos encontraríamos en Makassar.

Un poco sobre Indonesia: su moneda es la rupia indonesia, idr, 10000 idr son 0.85 euros. Tienen muchos tipos de religiones, desde la católica, musulmán, hindú… hasta otras con millones de años.

Isla de Bali

Kuta Bali y Ubud

El día 19 de Diciembre llegamos a Denpasar, cerca de Kuta Bali, y allí nos llevamos un poco de desengaño. Esperábamos encontrar un lugar paradisiaco, y en cambio encontramos una ciudad super turística con unas playas un poco feas.

Pasamos un par de días y decidimos ir a Ubud el resto de días, hasta el 22 que volábamos a Makassar.

Ubud nos pareció una ciudad muy acogedora, también turística pero tenía su encanto. Aunque cada 5 metros alguien te ofrecía un taxi o un masaje.

Estatua de piedra tallada con motivos hindúes en un templo de Ubud

Son de religión Hindú, cosa que causa que tengan unos templos muy bonitos, decorados con estatuas de piedra de dragones y otros animales.

Dormimos en el Teba Guest house (estamos siguiendo como guía el blog de Bea y Jordi). Pagamos unas 200.000 idr por noche, no está nada mal ya que el desayuno estaba incluido y no le faltaba de nada, habitaciones limpias y situadas alrededor de un jardincito hindú.

Aquí conocimos la comida local que encontraríamos a lo largo de todo el viaje Mie Goreng (Noddles fritos) o Nasi Goreng ( arroz frito) o lo mismo pero special si son con pollo, hemos pagado desde 12000 idr hasta 30000 idr por el mismo plato, depende de si te encuentras en una zona mas turística o comes en un warung local.

Mono macaco comiendo un plátano en el Monkey Forest de Ubud

Tras dar una vuelta por la ciudad y perdernos por sus callecitas, fuimos a visitar el Monkey Forest, un bosque repleto de monos deseando que les des plátanos. A la entrada del parque habían unas señora que los vendían pero no quisimos comprar ya veríamos a los demás alimentándolos.

Mujeres con sombreros cónicos recogiendo arroz en los campos de Ubud

Al día siguiente, el último en Ubud, fuimos a ver los campos de arroz, tras una buena caminata con todo el sol sobre nosotros, vimos un grupo de mujeres trabajando en el campo y recogiendo arroz, sería la primera vez de miles que lo veríamos.

Esa misma tarde nos encontraríamos con un chaparrón de agua que nos haría estar refugiados en una tienda durante una hora… a partir de aquí aprendimos a llevar el chubasquero a mano.

El último día lo único que hicimos fue dar una vuelta por el pueblo y coger un Shuttle Bus hacia el aeropuerto, donde cogeríamos el avión que nos llevara a Makassar, Sulawesi.

Isla de Sulawesi

Makassar

La única misión que teníamos en Makassar era recoger a Guim y buscar transporte para el día siguiente viajar en bus a Rantepao.

Pero nuestro avión (con Lion Air) salió con retraso, una hora, y al llegar al aeropuerto no sabíamos si Guim había aterrizado puntualmente o no, así que decidimos esperar en la salida, hasta que después de 3 horas nos empezamos a inquietar y decidimos dar una vuelta por la terminal, casualmente cogimos una Wifi y nos llegó un email suyo, nos explicaba que había perdido el avión de Jakarta a Makassar y no saldría hasta las 7 de la mañana del día siguiente… total que nos fuimos al hotel, eran las 11 de la noche y el taxista nos timó que da gusto, pero en estos países ya se sabe con los taxis… pagamos 60000 idr por un trayecto de 10 minutos.

Al día siguiente a las 7 de la mañana nos dirigíamos al aeropuerto, esta vez pagamos 20000 idr por el trayecto (mas justo no?).

No teníamos suficiente cash para pagar el hotel así que la recepcionista nos dijo que pagáramos al taxista, un poco raro pero bueno, después de encontrar un cajero pagamos al taxista.

Y 3 minutos mas tarde encontramos a Guim! Un poco destrozado tras todo el tute que se había pegado y de dormir en el aeropuerto de Jakarta.

calle de Makassar junto a motos aparcadas

El siguiente paso era buscar un bus que nos llevara al centro de la ciudad y de allí comprar otro billete de bus hacia Rantepao. Nos dirigimos a la parada de buses y allí hablamos con un señor local que también estaba esperando el bus y hablaba inglés. Tras esperar una hora al bus nos propuso compartir un taxi hasta el centro y aceptamos.

Le explicamos que queríamos comprar billetes de bus para Rantepao y le dijo al taxista (que no hablaba nada de inglés) que nos llevara a las agencias de autobuses. Probamos 3 agencias de autobuses y todas estaban llenas para ese mismo día… así que tuvimos que comprar billetes para el día siguiente, un bus nocturno de 8 horas (175000 idr por persona).

Tras dejarnos en el centro, nuestro compañero de taxi, nos dio una tarjeta donde vimos que trabajaba para un banco y se ofreció a pagar todo el trayecto en taxi (mas de una hora en él…). Nos negamos pero no cedió.

Buscamos alojamiento, y acabamos en un cuchitril de hotel, sin ventanas, "Favourite Hotel" con la F de facebook como icono… pero bueno parecía limpio (aunque no lo era) y solo dormiríamos una noche por 180000 idr, suficiente.

Becak (triciclo) aparcado bajo un árbol en una calle de Makassar

En Makassar no había mucho que hacer, en la Lonely Planet, como actividades solo daba la opción de ir a algún hotel con piscina… Total que dimos una vuelta por el fuerte Rotterdam (un fuerte que habían construido los holandeses cuando tenían su colonia aquí) y perdimos el resto de día en un food center moderno, nos sirvió para ponernos al corriente de cómo les va a todos nuestros amigos en Barcelona.

Mario y Laura posando con un grupo de chicas locales frente al fuerte Rotterdam en Makassar

El día siguiente no cambió demasiado… pero al final del día nos dirigimos a la terminal de autobuses, un poco caótica pero parece que ellos se aclaran.

Pasajeros con su equipaje esperando de noche en la terminal de autobuses de Makassar

Nos esperamos un rato a que llegara nuestro autobús. Nos llevamos una sorpresa, era un bus supercomodo, con asientos como lo de primera clase de un avión para poder dormir tranquilamente. Y así lo hicimos!

En el siguiente post os contaremos qué visitamos en Rantepao y a dónde asistimos! Ah y cómo fue el viaje hasta las tan esperadas Toggian Islands.