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lunes, 7 de septiembre de 2026

5 planes para hacer con niños en Terres de l'Ebre (Baix Ebre, Ribera d'Ebre y alrededores)

Si el Empordà y la Costa Brava son nuestra escapada de referencia hacia el norte, Terres de l'Ebre es la que nos llevamos hacia el sur: un par de horas en coche desde casa y ya estamos en un paisaje que no se parece a nada más en Catalunya. Río, montaña, delta, castillos templarios y hasta un descenso en bicicleta a través de túneles de una vía de tren en desuso. La zona que más pisamos es el Baix Ebre y la Ribera d'Ebre, aunque para completar el plan familiar nos hemos acercado también al Montsià (donde está Ulldecona) y a la Terra Alta. Os dejamos los 5 planes que más nos han gustado hacer con Adrià y Ona.

1. Via Verda de Horta de Sant Joan en bicicleta

Este es de los planes que repetiríamos cada verano. La Via Verda de la Terra Alta - Baix Ebre discurre sobre el trazado de una antigua vía de tren (la línea Val de Zafán, que dejó de funcionar en 1973), así que el desnivel es mínimo, mayoritariamente de bajada, y el recorrido va encajonado entre el Parc Natural dels Ports y el valle del río Canaletes.

Vistas del valle del río Canaletes desde la Via Verda de Horta de Sant Joan

Nosotros alquilamos las bicicletas en la Estació de Xerta (estaciodexerta.cat), que además de bicicletas de paseo tiene todo tipo de accesorios para ir con niños: remolques FollowMe tándem, sillitas infantiles y remolques. Es nuestra segunda vez haciendo la ruta, y esta vez fuimos con Adrià, que en ese momento tenía 5 años, en un remolque enganchado a la bicicleta de Mario, y con Ona en la sillita trasera de mi bicicleta.

Niño en remolque de bicicleta junto a la estación de salida de la Via Verda

El funcionamiento es sencillo: te recogen en Xerta y te suben en furgoneta hasta la antigua estación de Horta de Sant Joan (ya en la Terra Alta), y desde ahí empieza el descenso. Son unos 32 km hasta Xerta, casi todo de bajada, atravesando cerca de una veintena de túneles (algunos sin iluminación, así que hay que encender la luz de la bicicleta) y varios viaductos. Se pasa por viñedos, antiguas estaciones abandonadas y por el tramo donde el río Canaletes cruza la vía entre paredes de roca caliza, muy cerca del Santuari de la Fontcalda, que tiene pozas naturales para bañarse en verano. Es una ruta que se puede hacer en un par de horas de pedaleo tranquilo, aunque con niños y paradas para las fotos y el pícnic seguramente os llevará más tiempo, y merece muchísimo la pena porque vais en todo momento en plena naturaleza.

Niño en remolque cruzando el puente hacia uno de los túneles de la Via VerdaTramo de la Via Verda entre montañas cerca de un túnel

Para comer, se puede llevar picnic (hay varias zonas habilitadas por el camino) o reservar con antelación en la Antiga Estació de Benifallet, una antigua estación reconvertida en restaurante y alojamiento que está justo en medio de la ruta. Ojo porque el horario cambia según la temporada y no siempre está abierta, así que conviene consultar antes de ir.

Padre e hijos en un mirador sobre el cañón del río Canaletes cerca de la FontcaldaFachada de la Antiga Estació de Benifallet, restaurante en la Via Verda

Cómo reservarlo: a través de estaciodexerta.cat, por teléfono (644 450 105) o por correo (info@estaciodexerta.cat). Hay dos modalidades: el alquiler organizado con traslado en furgoneta hasta Horta de Sant Joan (la opción que casi todo el mundo elige, y la que hemos hecho nosotros las dos veces) o el alquiler libre para hacer un tramo de ida y vuelta desde la misma estación. Los precios varían según la temporada y el tipo de bicicleta/remolque, así que os recomendamos confirmarlos al reservar.

2. Castell de Miravet y el Pas de la Barca

Miravet es de esos pueblos que parecen colgados sobre el Ebro, con el castillo templario dominando el meandro del río desde arriba. Es un plan tranquilo, perfecto para combinar con la Via Verda o con el Delta si tenéis el día libre, porque está prácticamente de paso.

Vista de Miravet y su castillo desde el río Ebro

El Castell de Miravet es una fortaleza del siglo XII, de origen andalusí, que los templarios convirtieron en su sede provincial tras la reconquista cristiana y que fue escenario del asedio más dramático de su historia, justo antes de la disolución de la orden. Se puede visitar por dentro, y las vistas desde lo alto sobre el Ebro y el pueblo son de las mejores de toda la comarca. Al pueblo se puede llegar por carretera o cruzando el río en el Pas de la Barca, que es el último transbordador de cable original que queda en el Ebro: una barca sin motor que se mueve aprovechando la corriente del agua, sujeta con cables de un lado a otro del río, y en la que caben hasta tres coches medianos. Aunque no necesitéis cruzar el río para llegar, merece la pena hacerlo una vez solo por la experiencia, sobre todo si vais con niños, que disfrutan mucho viendo cómo funciona.

El Pas de la Barca cruzando el río Ebro con coches a bordoVista del meandro del río Ebro desde Miravet

Precio y horario: el castillo abre de martes a sábado (de 10 a 17:30 h en horario de invierno, de octubre a abril, y hasta las 19 h de mayo a septiembre) y domingos y festivos de 10 a 15 h; cierra los lunes. La entrada general cuesta 7 €, con reducciones para mayores de 65 años, familias numerosas y estudiantes, y es gratuita para menores de 16 años. El Pas de la Barca funciona de lunes a sábado de 8 a 13 h y de 15 a 19 h, y domingos y festivos de 9 a 13 h y de 15 a 19 h; el cruce dura unos 10 minutos y cuesta 1 € por persona a pie, 1,50 € en bici y 3 € en coche. Como los horarios pueden variar, conviene confirmarlos antes de ir llamando al 977 407 368.

3. Olivos Milenarios de l'Arión

Este es un plan diferente, más de naturaleza y paseo tranquilo que de "monumento", y a los niños les suele sorprender bastante cuando les explicas la edad que tienen algunos de estos árboles. El Museu dels Olivos Mil·lenaris de l'Arión (ubicación en maps aquí) está en Ulldecona (ya en el Montsià, la comarca vecina), y es un espacio natural de casi 2,7 hectáreas gestionado por la Fundació Catalunya-La Pedrera (la misma entidad que lleva Mon Natura Delta) en colaboración con la Mancomunitat de la Taula del Sénia. Está protegido dentro de la red Natura 2000, dentro del espacio conocido como "Secans del Montsià".

Olivo milenario de tronco retorcido en l'Arión, Ulldecona

Es un museo al aire libre: se recorre caminando por senderos señalizados entre olivos centenarios y milenarios, algunos verdaderamente monumentales, en un paisaje de secano típico de esta zona de frontera entre Catalunya y la Comunitat Valenciana. Al ser un espacio abierto no hace falta reservar ni pagar entrada, pero sí conviene ir preparados: calzado cómodo, ropa de abrigo o protección solar según la época del año, agua, y si tenéis, unos prismáticos porque también es una buena zona para ver aves. Está prohibido salirse de los caminos marcados, acampar o encender fuego, así que hay que respetar el entorno (y los campos de cultivo de alrededor).

Cómo llegar: desde Ulldecona se toma la carretera TV-3319 en dirección a la Sénia, se desvía por la TV-3314 hacia la Galera, y antes del km 6 hay un camino a la derecha que lleva hasta el espacio. Si queréis parar a comer, Ulldecona tiene bastante oferta de restaurantes y bares en el pueblo. Para cualquier duda, el Ajuntament d'Ulldecona atiende en el 977 573 034.

4. Delta de l'Ebre: Parc Natural y Mon Natura Delta

Este es probablemente el plan que más veces hemos repetido, tanto antes de tener hijos como ahora con ellos, y siempre nos sigue pareciendo un paisaje impresionante: el segundo delta más grande del Mediterráneo, todo llano, con arrozales, salinas, playas vírgenes y una cantidad de aves que a los niños les encanta ir descubriendo por el camino.

Dentro del Parc Natural del Delta de l'Ebre hay rutas muy fáciles y llanas, perfectas para ir con niños pequeños o incluso con carrito. Una de las que más nos gusta es la que sale desde la Casa de Fusta, en el Poblenou del Delta, junto a la balsa de l'Encanyissada, que alberga la colonia de garzas y aves acuáticas más importante de todo el Delta. Desde allí salen itinerarios señalizados a pie o en bicicleta, con paneles informativos, observatorios y una torre de observación con vistas a toda la balsa; la propia Casa de Fusta funciona como centro de interpretación y tiene una pequeña colección ornitológica con más de 180 ejemplares de distintas especies del Delta. Hay zona de aparcamiento junto al centro.

Barcas tradicionales amarradas junto a la balsa de l'EncanyissadaPadre e hija caminando por un sendero entre cañizales en el Delta de l'Ebre

Familia paseando entre los cañizales del Delta de l'Ebre camino de la Casa de Fusta

Además del parque natural, Mon Natura Delta (monnaturadelta.com), en Amposta, es una visita que hacemos casi siempre que vamos, porque a los niños les encanta. Es un centro de naturaleza de la Fundació Catalunya-La Pedrera inaugurado en 2012, pensado para entender el Delta a través de tres ejes: la sal, la pesca tradicional y la observación de aves. Tiene el único mirador de 360º de todo el Delta con telescopios, un audiovisual (Espai Delta), recreaciones de salinas y paseos en pontona (barca de pértiga tradicional). En verano organizan además la actividad "Misión Pirata" sobre la vida de los piratas y las salinas, y en septiembre acoge el Delta Birding Festival, un festival internacional de observación de aves.

Niños observando el agua desde una pasarela de madera en Mon Natura Delta

Bandada de flamencos volando sobre el Delta de l'EbreVista panorámica de las salinas y canales del Delta de l'Ebre

Precio y horario de Mon Natura Delta: la entrada de adulto cuesta 10 € y la infantil (5-12 años) 5 €. Abren de miércoles a viernes de 10 a 14 h y sábados y domingos de 10 a 18 h (en Semana Santa amplían horario). Recomiendan dedicar como mínimo una hora a la visita. Como los horarios pueden variar según temporada, mejor confirmarlos antes en su web o llamando al 977 05 38 01.

5. Poble Vell de Corbera d'Ebre

Este plan es distinto a los demás, más de historia reciente que de naturaleza, pero es de los que más se quedan grabados. El Poble Vell de Corbera d'Ebre, en la Terra Alta, fue el pueblo original antes de que quedara arrasado durante la Batalla de l'Ebre, en 1938, cuando ocupó la primera línea del frente republicano y sufrió bombardeos intensos durante los 115 días que duró la batalla. En vez de reconstruirlo, los supervivientes levantaron el pueblo nuevo un poco más abajo, y las ruinas se dejaron tal cual quedaron, convertidas hoy en un espacio de memoria declarado Bien Cultural de Interés Nacional.

Camino empedrado entre las ruinas del Poble Vell de Corbera d'EbreRuinas de la iglesia y torres del Poble Vell de Corbera d'Ebre con vistas al valle

Se recorre a pie por sus calles, entre casas derruidas y la antigua Iglesia de Sant Pere, del siglo XVIII, hoy restaurada para actos culturales. Lo que hace que funcione tan bien con niños es el Abecedari de la Llibertat, una instalación artística con 28 piezas repartidas por las ruinas que reivindican, letra a letra, el valor de la palabra frente a la violencia: convierte lo que podría ser una visita solo "para adultos" en un recorrido que los niños pueden ir descubriendo pieza a pieza, mientras se les explica de forma sencilla qué pasó allí. Al lado, en el pueblo nuevo, el Centre d'Interpretació 115 dies completa la visita con la historia de la batalla contada de forma más didáctica.

Abecedari de la Llibertat (B)
Foto: Enfo / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Cómo combinarlo: si os quedáis por la Terra Alta, un buen plan es la visita al Poble Vell por la mañana y, por la tarde, acercaros al Santuari de la Fontcalda (con piscinas naturales en el río Canaletes) o a algún tramo de la Via Verda entre Prat de Comte y el Pinell de Brai.

Precio y horario: el Poble Vell abre sábados de 10 a 14 h y de 16 a 19 h, y domingos de 10 a 14 h. El Centre d'Interpretació 115 dies abre de martes a sábado de 10 a 14 h y de 16 a 19 h, y domingos de 10 a 14 h. Ambos cierran el 25-26 de diciembre y del 1 al 6 de enero. La entrada al Poble Vell cuesta 3 € (2 € reducida), la del CI 115 dies 4 € (2 € reducida), y la entrada combinada 5 € (3 € reducida). También hay posibilidad de visita guiada fuera del horario habitual; para reservarla, mejor contactar a través de batallaebre.org.


Cinco planes muy distintos entre sí —bicicleta, castillo, naturaleza, aves e historia reciente— pero todos con algo en común: se pueden hacer tranquilamente en familia, sin grandes complicaciones, y en una zona de Catalunya que todavía nos parece de las menos masificadas. Si buscáis más ideas para desconectar sin ir muy lejos, en nuestra sección de viajar con niños tenéis más escapadas como esta, incluida la ruta que hicimos en coche de Barcelona a Asturias pasando por Huesca. ¿Os apuntáis a alguno?