Holanda es pequeña y tiene una red de trenes buenísima, así que desde Amsterdam se llega en menos de una hora a casi cualquier ciudad del país. Durante el año que vivimos allí aprovechamos muchos sábados para hacer excursiones de un día. Algunas ciudades las visitamos varias veces y otras solo una tarde, pero todas nos dejaron algo. Aquí os las resumimos, de la que más conocemos a la que menos.
Datos rápidos
- Haarlem: 15 minutos en tren desde Amsterdam Centraal. Fuimos cuatro veces.
- Utrecht: 30 minutos en tren. Fuimos varias veces, casi siempre por la tarde-noche.
- Leiden: 35 minutos en tren. Fuimos una tarde de agosto.
- La Haya y Scheveningen: unos 50 minutos en tren. Fuimos un sábado de julio.
- Rotterdam: unos 40 minutos en tren de alta velocidad (Intercity Direct). Fuimos una tarde de marzo.
- Zandvoort: la playa de Amsterdam, a 30 minutos en tren. Fuimos un día de junio.
Haarlem, la pequeña Amsterdam
Si solo tenéis tiempo para una excursión desde Amsterdam, que sea Haarlem. Tiene todo lo bueno de Amsterdam (canales, casas de ladrillo con fachadas escalonadas, bicis...) pero en pequeño, sin agobios y con muchos menos turistas. Fuimos cuatro veces, en otoño, en invierno y en verano, casi siempre para enseñársela a quien venía a vernos.
El corazón de la ciudad es la Grote Markt, una de las plazas más bonitas de Holanda, presidida por la enorme iglesia gótica de San Bavón (Grote Kerk). Los sábados se llena de puestos de mercado: queso, flores, pescado y un pan con una pinta increíble.
Desde la plaza se baja en un momento al río Spaarne, que cruza la ciudad. Desde sus puentes se ven las casas antiguas alineadas en la orilla y, un poco más allá, el molino De Adriaan, un molino de viento reconstruido que se puede visitar.
Lo mejor de Haarlem es perderse por sus calles comerciales y sus canales tranquilos, entrar en alguna tienda de diseño o sentarse en una terraza de la plaza. También vale la pena el Museo Frans Hals y el Teylers, el museo más antiguo de Holanda.
Una de las veces, un sábado de junio, combinamos Haarlem con la playa de Zandvoort, a solo 10 minutos en tren. Nos pasamos el mediodía en la playa, en la zona norte, paseamos un rato por el pueblo y por la tarde volvimos a Haarlem a tomar algo y cenar en una terraza de la Grote Markt. Zandvoort es la playa donde van los de Amsterdam el primer día de sol: arena fina, dunas, chiringuitos (strandpaviljoens) y un mar del Norte bastante fresquito. Un plan redondo para un día de verano.
Utrecht, canales a dos alturas
Utrecht fue la ciudad que más repetimos después de Haarlem: fuimos tres veces, en octubre, en enero y en septiembre, y siempre con el mismo plan. Llegábamos a media tarde, cruzábamos desde la estación hacia el centro histórico, paseábamos por los canales y la plaza del Dom, y nos quedábamos a cenar. Es una ciudad universitaria, con mucha vida y un ambiente muy joven, y tiene algo que no hemos visto en ningún otro sitio: los canales a dos alturas.
En la Oudegracht, el canal principal, las antiguas bodegas que están al nivel del agua se han convertido en bares y restaurantes con terraza junto al canal, mientras la calle pasa por encima. Cenar allí es un planazo, y nosotros lo hicimos más de una vez. Otra zona con mucho ambiente es la plaza Neude, llena de bares y terrazas, a dos pasos del canal.
No os perdáis la torre del Dom, la torre de iglesia más alta de Holanda, con 112 metros, que se puede subir con visita guiada. Curiosamente, la torre está separada de la catedral: la nave central se derrumbó en un tornado en 1674 y nunca se reconstruyó.
Leiden, la ciudad de Rembrandt
Leiden la visitamos un domingo de agosto por la tarde. Es la ciudad donde nació Rembrandt y tiene la universidad más antigua de Holanda, fundada en 1575, así que se respira un ambiente de ciudad de estudiantes, con canales flanqueados de árboles y muchísimas bicis.
Llegamos en tren y bajamos a pie desde la estación hasta el centro. Pasamos por la Pieterskerk, la gran iglesia gótica donde está enterrado el pintor Jan Steen, y nos sentamos un buen rato en una terraza junto a la Burcht, una fortaleza circular sobre un montículo en pleno centro, desde donde se ven los tejados de la ciudad. Después seguimos por el Rapenburg, el canal más bonito de Leiden, con el edificio histórico de la universidad y el Hortus Botanicus, uno de los jardines botánicos más antiguos del mundo, y volvimos paseando hacia la estación. Una curiosidad: por las paredes de Leiden hay más de cien poemas pintados en sus idiomas originales; buscadlos mientras paseáis.
La Haya y la playa de Scheveningen
La Haya (Den Haag) no es la capital de Holanda, que es Amsterdam, pero sí es donde está el gobierno, el Parlamento y la residencia del rey. Es una ciudad más elegante y señorial que Amsterdam, con edificios oficiales y embajadas.
Fuimos un sábado de julio. Desde la estación central caminamos hasta el centro pasando junto al Binnenhof, el conjunto de edificios del Parlamento junto al estanque Hofvijver, y el Mauritshuis, el museo donde está La joven de la perla de Vermeer, que justo ese verano volvía a abrir tras su reforma. Luego nos quedamos un buen rato por la zona de la Grote Kerk y la Grote Markt, una plaza llena de terrazas, perfecta para comer.
Por la tarde nos fuimos hacia Scheveningen, la playa de La Haya. Nosotros fuimos andando, cruzando los barrios de casas señoriales y el bosque de Scheveningse Bosjes, pero también se llega en 15 minutos en tranvía. Pasamos la tarde en el paseo marítimo, entre el gran hotel Kurhaus y el Pier, el muelle que se adentra en el mar, con una cerveza en uno de los chiringuitos de la playa. En julio la playa estaba a tope. Al final de la tarde volvimos en tranvía a la estación.
Rotterdam, la ciudad moderna
Rotterdam es la otra cara de Holanda. La ciudad fue bombardeada en 1940 y su centro histórico quedó prácticamente destruido, así que se reconstruyó con arquitectura moderna y atrevida: rascacielos, el puente Erasmus (al que llaman "el Cisne") y las famosas casas cubo (Kubuswoningen), inclinadas sobre unos pilares.
Lo nuestro con Rotterdam fue una visita corta: una tarde entre semana de marzo en la que cenamos en la zona de la Witte de Withstraat, una calle llena de bares, restaurantes y galerías de arte, y dimos un paseo por el centro. Nos supo a poco, la verdad, y se quedó en la lista de ciudades a las que volver con más calma. Si volvemos, tenemos pendiente el Markthal, el mercado cubierto con forma de arco que se inauguró justo después de que nos fuéramos, en octubre de 2014.
Consejos para hacer excursiones en tren por Holanda
- Tarjeta OV-chipkaart: es la tarjeta de transporte holandesa, que sirve para trenes, tranvías y autobuses. Hoy en día también podéis pasar directamente la tarjeta bancaria contactless por los lectores (OVpay).
- Horarios: la app de NS (los trenes holandeses) es muy fiable. Entre las ciudades grandes pasan trenes cada 10-15 minutos.
- Combinad: Haarlem y Zandvoort, La Haya y Scheveningen, o Leiden y La Haya se combinan muy bien en un mismo día.
- En bici: muchas estaciones tienen alquiler de bicis OV-fiets, ideal para moveros por la ciudad o ir hasta la playa.
Y si tenéis más días, desde Holanda también se llega fácilmente a los países vecinos: os lo contamos en nuestra escapada a Bélgica en tren y en nuestro viaje a Maastricht, Aquisgrán y Colonia.
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