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viernes, 2 de octubre de 2026

Qué ver en Amsterdam: nuestros rincones favoritos

Durante casi un año, Amsterdam fue nuestra casa. Os contamos cómo llegamos hasta aquí en Viviendo en Holanda. Cuando vives en una ciudad dejas de verla con ojos de turista, y acabas teniendo tus rincones, tus paseos de domingo y tus planes de siempre. En este post os contamos los nuestros: qué ver en Amsterdam más allá de la lista típica, y cómo cambia la ciudad de una estación a otra.

Rijksmuseum de Amsterdam al anochecer reflejado en el Museumplein

Datos rápidos

  • Cuándo: vivimos en Amsterdam de octubre de 2013 al 2014.
  • Nuestros imprescindibles: el Museumplein, el Vondelpark, recorrer los canales en barca, el Día del Rey y pasear por el Jordaan de noche.
  • Gratis: la terraza del NEMO, el Vondelpark, el mercado de flores y los canales, que son el mejor museo de la ciudad.
  • Cómo moverse: en bici, sin duda. Y a pie por el centro.
  • Cuándo ir: de abril a septiembre para disfrutar de las terrazas y los canales; en diciembre, por el ambiente navideño.

El Museumplein y el Rijksmuseum, en todas las estaciones

Si hay un sitio que acabamos pisando en todas las épocas del año, ese es el Museumplein. Es la gran explanada verde donde están el Rijksmuseum, el Museo Van Gogh y el Stedelijk. En otoño, con el sol bajo, la gente se tumba en el césped como si fuera verano (aunque haga 12 grados).

En el Museumplein con el Rijksmuseum al fondoPista de hielo en el Museumplein de Amsterdam en invierno

En invierno el Museumplein cambia por completo: montan una pista de hielo enorme delante del Rijksmuseum y medio Amsterdam se pone los patines. Ver a los holandeses patinar, desde los abuelos hasta los niños que aún no saben andar, es todo un espectáculo.

Y nuestro momento favorito: al anochecer, cuando se encienden las luces del Rijksmuseum y el edificio se refleja en el estanque. A esa hora casi no queda gente y el Rijksmuseum se ve aún más bonito.

El Vondelpark, el parque de los domingos

El Vondelpark es el pulmón de Amsterdam y nuestro plan de domingo por excelencia. Tiene lagos, puentes y un quiosco de música redondo, y los días de sol se llena de bicis, barbacoas, gente corriendo y picnics. Nosotros lo teníamos muy cerca de casa, y lo vimos en todas sus versiones: pelado y con niebla en invierno, y verde y lleno de gente en verano.

Quiosco de música junto al lago del Vondelpark al atardecer

Amsterdam en Navidad: luces y oliebollen

En diciembre Amsterdam se llena de luces. Las calles comerciales del centro cuelgan lámparas de araña gigantes, los grandes almacenes De Bijenkorf se iluminan enteros y aparecen por todas partes los puestos de oliebollen, unas bolas de masa fritas con azúcar glas que son como nuestros buñuelos. Son adictivas, avisados quedáis.

Luces de Navidad y puestos junto a De Bijenkorf en el centro de Amsterdam


Eso sí, un consejo que ya os dimos: en Nochevieja los holandeses tiran petardos por todas partes y durante horas. Nosotros nos escapamos al norte, a la playa de Bergen, y os lo contamos en nuestras escapadas por el norte de Holanda.

Koningsdag, el Día del Rey: Amsterdam se vuelve naranja

Si podéis elegir fecha, id a Amsterdam el 27 de abril, el Koningsdag o Día del Rey. A nosotros nos tocó el primero de la historia: hasta 2013 era el Día de la Reina, y en 2014 se celebró por primera vez el Día del Rey, el 26 de abril porque el 27 caía en domingo.

Es una fiesta increíble. Toda la ciudad se viste de naranja (pelucas, coronas, monos enteros...), los canales se llenan de barcas con música a todo volumen y la gente vende sus trastos por la calle en un mercadillo gigante, porque ese día cualquiera puede montar su puesto sin permiso.

Barca con forma de barril navegando por un canal de Amsterdam el Día del ReyEl Vondelpark lleno de gente celebrando el Día del Rey

Por la tarde acabamos en el Vondelpark, que el Día del Rey se convierte en un mercadillo gigante, sobre todo de niños vendiendo juguetes y tocando instrumentos, y en un picnic enorme en la hierba.

El mercado de flores y el centro histórico

El Bloemenmarkt, el mercado de flores flotante del canal Singel, es muy turístico, pero en primavera vale la pena pasar aunque solo sea por ver los cubos llenos de tulipanes de todos los colores. Los bulbos también se venden ya empaquetados para llevarse a casa.

Ramos de tulipanes de colores en el Bloemenmarkt de Amsterdam

Muy cerca está el barrio más antiguo de la ciudad, alrededor de la Oude Kerk, la iglesia más antigua de Amsterdam, en pleno Barrio Rojo. Por el día es mucho más tranquilo de lo que os imagináis, y los canales como el Oudezijds Voorburgwal, con la iglesia de San Nicolás al fondo, son de los más bonitos del centro.

Vivir en bici

En Amsterdam hay más bicis que personas, y en cuanto llegas lo entiendes: todo está cerca, es plano y hay carriles bici por todas partes. Como os contamos en Viviendo en Holanda, lo primero que hicimos fue comprarnos dos bicis de segunda mano (y dos buenos candados). Las bicis holandesas, pesadas, negras y con el manillar alto, son parte del paisaje. Eso sí, como peatones, mirad siempre antes de cruzar un carril bici: aquí la bici manda.

Bicicleta holandesa aparcada en una calle de Amsterdam

Recorrer los canales en barca

Los canales de Amsterdam se ven de otra manera desde el agua. Un domingo de junio, con unos amigos, alquilamos una barquita y nos pasamos la tarde navegando. Recorrimos canales tranquilos llenos de casas flotantes, patos haciendo el nido en plataformas junto al muro, puentes tan bajos que había que agacharse... y salimos al río Amstel, donde pasamos por delante del Magere Brug, el famoso puente levadizo blanco, y del hotel Amstel.

El Magere Brug, puente levadizo blanco sobre el río Amstel, visto desde una barca

Hay varias empresas que alquilan barcas eléctricas pequeñas por horas, sin necesidad de licencia, y en grupo sale muy bien de precio. Es mucho más divertido que los cruceros turísticos con cristaleras. Eso sí, hay que respetar las normas de navegación de los canales (por la derecha y sin pasarse de velocidad).

Las vistas desde la terraza del NEMO

Un truco que nos encantó: el edificio del NEMO, el museo de la ciencia, tiene forma de barco y una terraza en la azotea desde donde se ve todo el centro de Amsterdam, con las torres de las iglesias y el puerto. Se puede subir por las escaleras exteriores sin entrar al museo. Justo al lado está el Museo Marítimo, con la réplica de un barco de la Compañía de las Indias Orientales.

Vistas del centro de Amsterdam desde la terraza del NEMO

El Jordaan y los canales de noche

Nuestro paseo favorito era el del Jordaan, un barrio de calles estrechas, canales tranquilos, tiendas pequeñas y cafés marrones (bruine cafés, los bares de toda la vida). Y si es de noche, mejor: la esquina de la Brouwersgracht con el Prinsengracht, con sus casas iluminadas reflejándose en el agua, es una de las postales más bonitas de la ciudad.

Casas iluminadas junto a la Brouwersgracht de Amsterdam de noche

Una de nuestras últimas noches en Amsterdam la pasamos así, cerveza en mano en una terraza y paseando por los canales con los puentes iluminados. Una buena manera de despedirnos de la ciudad.

Puentes iluminados sobre un canal de Amsterdam de noche

Consejos para visitar Amsterdam

  • Moveos en bici: hay alquileres por todas partes. Si no os atrevéis con el tráfico de bicis del centro, id en tranvía y caminad.
  • Reservad los museos: el Rijksmuseum, el Museo Van Gogh y la Casa de Ana Frank se agotan, sobre todo la última. Comprad las entradas online con antelación.
  • Salid del centro: el Jordaan, De Pijp, el Westerpark o Amsterdam Noord (cruzando en el ferry gratuito desde detrás de la estación Centraal) tienen mucho menos turismo.
  • Probad lo local: oliebollen en invierno, arenque crudo y stroopwafels en los mercados, y una cerveza en un café marrón.
  • El tiempo: llueve a menudo y hace viento. Llevad chubasquero, que el paraguas en bici no funciona.

Amsterdam fue nuestra casa durante un año y le tenemos un cariño especial. Pero una de las mejores cosas de vivir allí fue lo fácil que era escaparse: en los próximos posts os contamos nuestras excursiones por Holanda y los países vecinos. Ya podéis leer la primera: Bélgica en tren desde Amsterdam.